La posición de la luz: el factor que transforma por completo un espacio
Publicación: 15 | Ene | 2026
La posición de la luz: el factor que transforma por completo un espacio
En el mundo de la iluminación arquitectónica suele hablarse de lúmenes, temperatura de color o índice de reproducción cromática. Sin embargo, hay un factor que muchas veces se pasa por alto y que tiene un impacto directo en cómo percibimos un espacio: la posición de la luz.
La arquitecta especialista en iluminación, Mariela Rodríguez https://www.linkedin.com/in/mariela-rodr%C3%ADguez-herrera-85ba4ba1/ lo explica claramente en una reciente publicación en LinkedIn, donde demuestra cómo un mismo escenario puede cambiar radicalmente dependiendo de cómo se coloque la fuente luminosa.

La Arquitecta señala que:
“El verdadero protagonista del resultado visual no es la luminaria en sí, sino la posición desde donde la luz incide, ya que un mismo objeto puede verse plano, equilibrado o completamente espectacular según el ángulo y la distancia de la fuente de luz.”

A través de ejemplos visuales, Mariela muestra cómo un mismo mueble, los mismos materiales y los mismos elementos decorativos generan resultados totalmente distintos cuando se modifica la dirección de la iluminación. Esto confirma que la luz no solo cumple una función funcional, sino que modela, jerarquiza y comunica. Detrás de esta percepción también hay criterios técnicos que ayudan a entender por qué ocurre.

La Arquitecta, Mariela también explicó:
“El ángulo de incidencia de la luz define el contraste y la profundidad de las superficies, mientras que la distancia de la fuente determina qué tan suaves o marcadas serán las sombras. Una luz frontal tiende a aplanar texturas, mientras que una luz superior, inferior o lateral acentúa vetas, relieves y volúmenes.”
Cuando la fuente de luz se encuentra más alejada, las sombras se vuelven más largas y suaves, generando una sensación de mayor uniformidad. En cambio, una fuente cercana produce sombras más marcadas y contrastadas, lo que puede hacer que un elemento destaque o cobre mayor protagonismo visual.

Esta relación entre ángulo, distancia y tamaño de la fuente luminosa es clave para diseñar atmósferas con intención. No se trata únicamente de iluminar un espacio, sino de decidir qué se quiere resaltar, qué debe integrarse y qué puede pasar a un segundo plano.
Tal como lo menciona Mariela Rodríguez, una correcta ubicación de la luz puede lograr que un mueble se convierta en el foco visual del espacio, que los materiales se perciban con mayor riqueza o que el ambiente transmita una sensación específica.
En conclusión, la iluminación bien pensada no solo ilumina: diseña, define y transforma. Comprender cómo interactúa la luz con los objetos y el espacio permite crear proyectos con mayor carácter, coherencia y valor estético.